Situada en la zona central de la provincia de Huesca, al pie de los Pirineos, con las Sierras de Guara y Estadilla, y a tan sólo 100 Km. de Zaragoza y 200 Km. de Barcelona, la Comarca del Somontano es hoy una tierra tan rica en historia como en recursos naturales.

Una tierra generosa y autentica; tan hospitalaria y tolerante, que en ella conviven, en franca y armoniosa camaradería, la aventura de deportes tan apasionantes como el descenso de cañones, el legado de la historia reflejado en sus mas diversas expresiones artísticas, y la riqueza y calidad de sus productos con Denominación de Origen.

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Tierra de Paisajes Singulares, Tierra de Especies únicas. El Somontano, coronado por el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, dibuja un sorprendente paisaje de transición entre las llanuras del valle del Ebro y las altas cumbres del Pirineo Central. Los campos cuajados de cultivos de sabor mediterráneo, vid, almendro y olivo, en ocasiones ganados con el esfuerzo de siglos a las laderas, parecen lienzos que las estaciones tiñen de intensos colores. Entre el paisaje ondulado de abiertos horizontes, se yerguen orgullosos peñascos, con nombre propio, cincelados a través de los tiempos.


Tierra de Barrancos, Tierra de Deportes, Tierra de Aventuras. Hace millones de años, los ríos, en su trayecto hacia el llano, se fueron encajando en as profundas grietas de a muralla rocosa del Prepirineo. Lentamente modelaron las innumerables gargantas de a sierra de Guara, dando origen a un paisaje de indudable espectacularidad, único en Europa para la práctica del descenso de cañones. Los ríos Vero, Mascún, Alcanadre y los barrancos que surcan as sierras invitan a disfrutar intensamente de a naturaleza.

Tierra de Leyendas, Tierra Misteriosa,Tierra Mágica. Culturas milenarias dejaron su huella en las rocas calcáreas, entre las oquedades que las aguas fueron trabajando a su paso. Las imágenes plasmadas en los covachos de las sierras de Guara y Estadilla, son la primera expresión artística del hombre prehistórico. El valor testimonial de estas pinturas rupestres, base de la creación del Parque Cultural del Río Vero, ha merecido su declaración por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
Tierra con Historia, Tierra de Monumentos y Arte. Agitados tiempos medievales, nos han dejado su testimonio en ermitas y parroquiales, en restos de fortalezas o conjuntos urbanos como Alquézar. En los siglos XVI y XVII se multiplican las construcciones religiosas de airosas bóvedas de crucería representadas por la magnífica Catedral de Barbastro. El Barroco impulsará nuevos templos con un arte nuevo y pleno. Y hoy el arte contemporáneo aporta su improntas en el paisaje.

Tierra de la Buena Mesa, Tierra de Almendras, Tierra de Artesanos. El cultivo de la huerta, legado del pasado musulmán de esta tierra, nos brinda frutos de excelente calidad: cardo, borraja, escarola, pimientos, espárragos, tomates... Estas hortalizas, combinadas con sabrosas carnes de cerdo y cordero, dan lugar a exquisitos platos que sorprenderán a los amantes de la buena mesa: cardo con salsa de almendras, lomo en adobo, ternasco de Aragón asado, alcorzao con espárragos, chiretas...


Tierra de Vinos. Tierra de Olivos. La vid, gran milagro del campo, es la mayor recompensa de a tierra. Grandes dosis de trabajo y sabiduría, convierten el mosto en elixir y al viticultor en alquimista. Degustando los vinos del Somontano serás víctima del embrujo que ha logrado atrapar el sol, los aromas, los sabores, os colores, en definitiva, la savia de esta tierra, que hará que el descorchar una botella se convierta en una ceremonia que embriaga los sentidos.


Tierra de Encuentros, Tierra de Romerías, Tierra de Fiestas y Tierra de Tradiciones
La espiritualidad de las gentes del Somontano quedó reflejada en iglesias y ermitas, testimonios pétreos de una fe inquebrantable al paso de los siglos. En días de romería la oración se hace fiesta, y en torno a las pequeñas ermitas los pueblos vecinos se encuentran. El Somontano cuenta con un importante santuario de peregrinación en Torreciudad, una etapa en la ruta mariana que enlaza la basílica del Pilar en Zaragoza y Nuestra Señora de Lourdes, en Francia.


Barbastro. Capital del Somontano, Ciudad comercial y ferial, Ciudad de servicios. Puerta del Pirineo.
Corazón de una comarca dinámica y natural que evoluciona con sus gentes en un entorno que ofrece calidad de vida: Guara, el Parque Cultural del Rio Vero, Torreciudad, destinos consolidados con sello de Denominación de Origen. Con vocación pirenáica por tradición, su situación estratégica le convierte en puerta de los altos valles pirenáicos de Ordesa, Bielsa, Chistau, Benaque e Isábena, referentes siempre en su horizonte. Ciudad acogedora, de encuentro entre la montaña y el llano, ha sabido a lo largo de su historia recoger lo mejor de su tradición y abrirse a los nuevos tiempos, avances e innovaciones.